Generación Always-On
Nada más llegar a la playa nos hemos encontrado con unos problemillas de unas humedades, pero nada que pueda perturbar la paz y el descanso que encontramos en esta playa hermosa y privilegiada.
Y es que está haciendo unos días de playa estupendos: mucho calor, bandera verde, un mar estupendo... y mucha tranquilidad, porque parece que la crisis ha repartido un poco los destinos veraniegos y está la costa mucho más tranquila.
Pues es mi intención disfrutar enormemente de estos días de playa, antes de coger un avión para irme a Irlanda a hacer una visita a Rafa e Inés. Seguimos de gira.
Quería finalizar esta entrada comentando que saqué ayer una fotaza que es un pasote. Estuvimos tirando fotos a una Luna preciosísima, con la cámara de mi padre y con la mía. Evidentemente, al tener más zoom su cámara, el disparo quedó mucho más chulo. Os pongo el resultado.
A falta de recortar un poco la fotografía para que quede el motivo mejor enmarcado, de momento dejo la fotografía tal cual. Si queréis ver la foto a más resolución, podéis hacer click aquí.

La dificultad del juego es la adecuada, permitiéndonos avanzar en la historia no con demasiada facilidad, aunque sin quedarnos atascados en ningún momento. El juego es bastante largo y nos permite libertad para elegir las misiones en el orden que queramos. Los paisajes son muy bonitos, el detalle de los gráficos es bueno, aunque a veces la distancia de dibujado es ridícula. Las animaciones están muy cuidadas y la cantidad de sprites que están en movimiento en las batallas es increíble.







